humor

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Señoras y señores, llegaron las Anus laptops

La Red tiene cosas realmente graciosas pero han sido pocas las que me han hecho reír hasta el punto de no poder respirar.

La historia de las Anus laptops (en inglés y colenés) es una de esas joyas que merece la total atención de todo aquel con un poco, o bastante, tiempo por desperdiciar.

Anus Laptop

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Es una perra vida, ¿o no?

Seguro que Golfo sabe algo que yo no pues desde hace varios días no para de reir...

Golfo, el perro que rie
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Fútbol para geeks

Y porque no solo de puteo vive el hombre, y me incluyo en la categoría, allí les va una interesante convocatoria de Antonio desde el mero mero: Club Atlético Geek.

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Dime con quién ríes y te diré quién, o qué, eres

Existen dos tipos de personas en el mundo: los que ríen con Seinfeld y los que ríen con el Chavo del Ocho.

Yo río con Seinfeld y lamentablemente, al menos desde mi muy egoista pero sincera perspectiva, la mayoría en latinoamérica parece reir con el Chavo del Ocho.

¿Y cuál es la diferencia? Si no la notas no deberías estar leyendo este blog.

¿Es lo mismo reir viendo un conjunto de situaciones triviales salpicadas de diálogos ingeniosos que hacerlo ante trompadas, caídas y balbuceos?

Mi mejor amigo, el flaco Cochelin, a quien conozco desde que tengo uso de razón y quiero como a un hermano, es chavista (ninguna relación con nuestro amigo en Venezuela) y yo soy seinfeldista. Si compartimos el sentido del humor (tres de cada cinco minutos en nuestras charlas son carcajadas) es porque nos criamos juntos. Talvez sea un caso singular.

La mayoría de personas que conozco y que disfrutan con el Chavo podrían fácilmente reir con cómicos ambulantes, mas no con Gabo, ver atentamente a Magaly (un decrépito programa de la televisión peruana) pero dormirse en el History Channel.

¿Hasta que punto el humor, o la falta de él, idiotizan a nuestras sociedades?

Sucede en todo el mundo, las masas determinan lo que se produce en la televisión, los medios aman a las masas y las masas, casi siempre, están equivocadas.

Listo, lo dije. Y tú, ¿con quién ríes?